La biblioteca de Añora me abrió las puertas en su Semana del Libro para presentar, en
el patio de la Casa de la Cultura, a Esperanza e Isabel, las protagonistas de una historia
que ya ha tocado el corazón de muchos lectoras y lectores. La acogida fue fantástica; la
escucha, atenta; y el interés por el tema que conforma el leitmotiv de la trama, muy
bueno. Me llenaron de satisfacción la participación entusiasmada de quienes aún no lo
habían leído y de aquellos otros que, emocionados por el poso que la lectura les había
dejado, luchaban por morderse la lengua para no desvelar nada.
«Entre hilos de silencio» también estuvo presente en el club de lectura de la biblioteca,
concediéndoles así la oportunidad de analizarla, compartirla, debatirla y vivirla más a
fondo.
Desde aquí, les doy las gracias a Inés, concejala de Cultura, y la directora de la
biblioteca, por su invitación y por organización de un encuentro tan entrañable.

